¿Por qué seguimos empezando de nuevo?
- The M Man

- 27 nov 2025
- 2 Min. de lectura

Hay un extraño consuelo en empezar de nuevo. En reescribir metas, cambiar de ciudad, abrir otro cuaderno en blanco aunque el anterior aún tenga páginas vacías. Tratamos los "nuevos comienzos" como pequeños salvavidas, como si cada nuevo comienzo pudiera finalmente revelar la versión de nosotros mismos que hemos estado intentando alcanzar.
Y tal vez esa sea la verdad: seguimos empezando de nuevo porque todavía estamos tratando de entender qué significa estar aquí.
Los humanos no se mueven en línea recta.
Nos movemos en bucles, volviendo a viejas preguntas con nuevos ojos, revisando sueños que alguna vez parecían imposibles, redescubriendo deseos que creíamos haber superado.
Nos deshacemos de versiones de nosotros mismos de la misma manera que cambian las estaciones, silenciosamente, sin previo aviso.
Y cada vez que sentimos la más mínima desconexión con la vida que estamos viviendo, nuestro instinto es comenzar de nuevo, esperando que el próximo intento se parezca más a nosotros .
No es inquietud. Es búsqueda de significado.
La búsqueda de la coherencia:
¿Por qué estoy aquí?
¿Cómo es una buena vida?
¿Por qué tenerlo “todo” todavía deja un dolor silencioso?
Buscamos nuevos trabajos, nuevas ciudades, nuevas caras, no porque seamos desagradecidos, sino porque parte de la experiencia humana es la necesidad de expandirnos. De crecer a partir de nuestra propia piel.
Superar incluso los sueños que una vez nos mantuvieron unidos.
No empezamos de nuevo porque nuestra vida anterior fuera errónea; empezamos de nuevo porque estamos evolucionando más rápido de lo que podemos explicar.
Hay una psicología detrás de esto: nuestros cerebros anclan el crecimiento en los momentos de “comienzo”.
Una pizarra en blanco le dice a la mente que esta vez puedes ser diferente . Señala la posibilidad.
Hace que el cambio parezca real, incluso si el cambio aún es interno y no está terminado.
Y tal vez por eso lo anhelamos, la emoción de una página sin marcar, el anonimato de una nueva ciudad, la idea audaz de que puedes reinventar tu vida simplemente decidiendo hacerlo.
Pero debajo de todo eso hay una verdad más profunda:
Empezamos de nuevo porque estamos buscando una vida que sintamos innegablemente como nuestra.
Uno que coincida con nuestro mundo interior . Uno que dé sentido al anhelo que llevamos. Uno donde los días no sólo pasen, sino que signifiquen algo.
Así que lo intentamos una y otra vez.
No porque estemos perdidos, sino porque estamos lo suficientemente vivos para querer más.
Porque cada comienzo encierra una promesa silenciosa: en algún lugar de la próxima versión de nosotros mismos, la claridad nos espera.







Comentarios