El lujo de La Paz
- The M Man

- 8 jun
- 2 min de lectura

Creo que muchos de nosotros crecemos creyendo que la vida debe ser una búsqueda constante de más.
Más éxito, más reconocimiento, más dinero y más pruebas de que nos está yendo bien.
Pasamos años imaginando que algún día finalmente llegaremos a una versión de la vida donde todo se sienta completo.
Pero mientras más grande me hago, más cuestiono esa idea.
Porque he conocido personas que parecen tenerlo todo y aun así no pueden sentarse a solas con sus propios pensamientos por la noche. Y también he conocido personas con vidas muy simples que de alguna manera cargan con una calma que hoy parece casi imposible de encontrar.
Últimamente no dejo de preguntarme cuándo fue la última vez que realmente me fui a dormir sintiéndome completamente en paz.
No lo suficientemente distraído como para olvidar temporalmente mis pensamientos, sino genuinamente tranquilo dentro de mi propia mente.
Ese tipo de calma donde tus pensamientos dejan de perseguirte en el momento en que la habitación se queda en silencio.
Creo que esa sensación se ha vuelto rara.
Tal vez por eso muchos llenamos nuestras vidas de ruido, de trabajo, de estar viendo el teléfono constantemente, de estimulación todo el tiempo.
Porque el silencio tiene una manera muy particular de confrontarnos con todo aquello que hemos estado evitando.
Tal vez el lujo ya no sea una bolsa de diseñador o el teléfono más nuevo.
Tal vez ninguna de esas cosas puede darnos lo que realmente estamos buscando.
Tal vez el verdadero lujo es llegar a un punto donde tu mente ya no se siente en guerra consigo misma.
Donde puedes terminar un día cualquiera, acostarte en la cama y sentir calma tanto en tu mente como en tu corazón.
Con el paso del tiempo, todo se vuelve mucho más claro para mí.
Ese tipo de lujo real es algo que el dinero no puede comprar.








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